ACTITUDES PSICOPÁTICAS
Vi en el espejo una mujer albina, una piel tan blanca con pecas unos ojos pequeños color ámbar y una cabellera blanca brillante, no estaba segura, ¿realmente era yo?, llegaban al lugar mis amistades, íbamos a compartir unas botanas y ver algunas películas, actividades normales creo yo. La casa tenía una estructura moderna pero no estaba segura de quien era, ¿era mía? ¿de uno de los que estaban ahí?, faltaban solo dos personas más. Entre las chicas fuimos al baño, creo q solo fuimos a usar el espejo, hablar un rato y retocar el labial, cuando todas nos vimos a la vez en el espejo mi rostro cambió, a uno completamente negro, el cabello los ojos negros, la piel algo descuidada, y la ropa sangrienta y haraposa, mis amigas se asustaron, pero yo solo atine a reírme.
Pensaba en porqué razón me causaba gracia, esa sensación de risa, no entendía, mientras mis amigas corrieron despavoridas a avisar a todos, yo riéndome a carcajadas empecé a buscarlas, me gustaba que escaparán de mí y hablando en voz alta: _¿a esto jugaremos? ¡si puedo con todos ¡_, cuando vi a una persona escondida detrás de un estante de libros, solo pensé y dije: quiero que explote su cabeza¡¡¡¡ con una gran sonrisa que acompañaba a mis palabras.
Y fue así, el estante se tambaleo y cayó encima de esa persona aplastando su cráneo y salpicando por todas partes la sangre roja que ya empezaba a oscurecerse poco a poco.
Escuchaba gritos de desesperación, luego vi a unos pasos de mi la cocina, alguien estaba sentado en el suelo al lado de la barra principal escondiéndose, seguía riéndome, caminaba hacia ella mientras tome un cuchillo enorme y me posicioné por detrás de esta persona sin que se dé cuenta y despacio le susurré al oído: _te encontré_ y con mi mano izquierda que sostenía el cuchillo se lo metí por la boca hasta que destroce su cráneo y garganta, lo sacaba y volvía a meter manchándome hasta el pelo con sangre.
Me levante y fui por los demás, sentía de alguna forma placer por asesinarlos, era divertido y me daban aquello nuevo que esperaba que sucediera, por aquellos días grises sin color y aburridos que me quitaban las ganas de vivir.

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