TODO ME ABURRE EN ESTA VIDA
Una tarde con el cielo nublado como todos los días y yo aquí frente a mi ventana viendo desde mi segundo piso a las personas pasar por las calles. Otro día aburrido para mí, pero recuerdo que tengo una botella de vino a medio tomar en mi alacena, me levanto de mi silla, tomo una copa y la botella, las llevo a la ventana, me acomodo y empiezo a servirme de a pocos, disfruto del sabor, pero en mi mente siempre pienso, ¿por qué no me pasa nada interesante?¡ ¿por qué todos los días son iguales para mi¡? ¿no hay nada novedoso en esta vida?¡
Pasó unas horas y la botella ya se había acabado, algo mareada por el alcohol me levanto y tomo mi abrigo y mis llaves, estaba decidida a salir a una bodega por aquí cerca y comprar más vino, no tenía nada más que hacer.
Caminando por la berma con las manos en los bolsillos, con un frio que me hela la nariz, con las calles iluminadas solo por las luces de las calles y de los autos, oscuras a la distancia. En un callejón a mi derecha noto a un ser extraño parado viéndome. Paro de golpe y le digo: _hola??¡¡ te conozco?¡_ no llegaba a distinguir su rostro, giro a mi izquierda desconcertada esperando que haya alguien más, vuelvo mi mirada al callejón y ya no estaba el extraño sujeto. Me dio un poco de escalofríos, pero en mí, dije: _será el alcohol que tomé_ y seguí caminando.
Algo más apurada llego a una bodega, entro y me voy directo a la sección de bebidas, hallo lo que buscaba me dirijo a la caja a pagar y por el vidrio de la bodega hacia la calle vuelvo a ver al mismo sujeto viéndome, como esperando a que saliera del lugar, desconcertada el chico que atiende me vuelve a la realidad_ señora? esta bien?_ pago y me retiro diciendo_ sisi, gracias_.
Cuando salgo veo a los lados y no había nadie, muevo la cabeza y camino dirección a mi casa.
Con algo de miedo y lentamente paso por aquel callejón que dividía la calle, como esperando que estuviera ahí, sin quitarle la mirada al callejón no dejo de caminar, _¿qué estoy haciendo?_ vuelvo el rostro al frente y freno con un miedo que me hiela todo el cuerpo. Este hombre estaba frente a mí.
_¿Qui-quién e-eres?_ No pude pronunciar palabras correctamente.
Se acercó poco a poco y me confesó que me veía desde el techo del edificio de enfrente.
Siempre estaba en mi ventana viendo a las personas y este sujeto me observaba a mí.
_¿Quién eres?¿qué quieres?_ dije con voz firme esta vez.
_Te estuve buscando_ me dijo este sujeto_ eres mía_
No resistí más la incomodidad, lo rodee y camine a mi casa rápidamente.
Casi corriendo llegué, abrí la puerta rápidamente y entre, con prisa cerré con llave por dentro y subí las escaleras hacia mi dormitorio, me acerqué a la ventana y esta vez no vi hacia la calle sino hacia el techo del edificio de enfrente, era verdad, este hombre estaba parado ahí, estaba oscuro, pero se llevaba a notar su silueta, pero cómo podía estar ahí tan rápido.

Comentarios
Publicar un comentario