MAGIA? DON? DRAGONES?
Éramos 16 mujeres y 16 varones en esta gran escuela, era mi primer día. Al recorrer los pasillos me sorprendía porque la arquitectura del lugar era fascinante, enorme y mágica. Columnas de 2 metros por lado, grandes puertas de madera, con diseños espectaculares. El ambiente algo tétrico y misterioso, oscuro y con un ruido grave del aire o del eco de las habitaciones deshabitadas.
Todas las chicas estábamos en una sola habitación, tenía muchas camas, nos hicieron cambiar de ropa, por vestidos simples y viejos, limpios y blancos, con capas negras y capuchas.
Al día siguiente, salimos todas al patio del lugar, hicimos una fila por el lado izquierdo y los varones por el lado derecho, en el centro estaba un señor medianamente joven, un rostro intimidante y serio, ojos rojos y piel pálida, a su costado tenía un artefacto brillante, donde cada chica y chico al acercarse hacían gestos con las manos, obteniendo así una especie de conjuro y lograban manifestar cosas espectaculares, algunos hacían perlas enormes, otros hacían luces brillantes, movían el agua, entre otras cosas.
Yo no sabía qué podía hacer porque no sentía que tuviera el don de algo, sin embargo, después de unos minutos cortaron la fila y nos mandaron a nuestras habitaciones. En voz alta la mujer, mano derecha del hombre misterioso, nos informo que los que faltaban no podiamos hacerlo aun hasta que el don se nos manifieste en forma de luz roja en el objeto que podriamos dominar. Es por ello que aun no tenia aquel don, no se me habia manifestado. Fuimos a almorzar antes de iniciar nuestras clases de arco y flecha del día. Estabamos en una pampa con algo de cesped y carpas de madera, los hermanos mayores, les llamabamos asi porque ya estaban por salir de la escuela, nos repartieron la comida, eran pequeños topers metalicos con tapa, ahi dentro habian bolas de arroz con relleno dentro. Comimos sentados en el suelo, donde mas se nos acomodaba. Al terminar entregamos nuestros recipientes en sacos de tela, pasaban de grupo en grupo, nadie podía quedarse con algo de comida, debíamos acabar todo.
Empezamos nuestra clase de arco y flecha, uno a uno tomaba un arco del montón que había, hicimos fila otra vez, mientras tanto yo pensaba en cómo lograr encontrar mi don, por qué no se me había manifestado aún, ¿qué será aquel don que tendré?
ya estaba atardeciendo, lance algunas flechas, no tenía tanta motivación, ya quería saber cuál era mi DON.
Antes de volver a nuestras habitaciones, nos pusieron una prueba más, nos dejaron en unas cuevas, muchas piedras, mucho barro, hicimos fuego como pudimos y un ruido muy fuerte nos asustó, era una especie de serpiente dragón, que empezó a venir hacia nosotros con rapidez, nos asustamos tanto que algunos lo atacaban y otros se escondían como podían, yo solo me quede pasmada viendo lo que pasaba, la serpiente dragón se defendía en eso me vio, se acercó lentamente, asustada quede parada sin poder reaccionar, su cabeza estaba ya frente a mis piernas, lo único que pensé fue en acariciarlo con amor, como si tocara a una mascota que amaba demasiado, la serpiente dragón se tranquilizó y todos pararon de atacarlo. Entró la mujer mano derecha del director, la cual paró la prueba y nos retiró a todos del lugar.
Ya en las habitaciones, parecía que nadie me tomaba en cuenta, a nadie le había sorprendido que yo ganara la prueba. Me fui a dormir.
¿Unas horas antes de la madrugada desperté porque una luz roja brillaba frente a mí, era mi don? al parecer si y me estaba llamando. Esa luz se movía hacia fuera de la habitación y yo tenía que seguirla, cada vez más se alejaba, no entendía a donde, de pronto ya no conocía las habitaciones en las que estaba, era totalmente desconocido par a mí, o quizá no debía estar ahí, llegue a un lugar con un borde si seguía andando me podía caer, pero al frente había una persona que me veía, como una especie de balcón sin bordes, yo giro la cabeza a la derecha y ahí habían muchísimas luces de color rojo, me acerqué y no podía tomarlas todas, decía en mí, son mis dones al finar me encontraba en el lugar donde vi a la persona, y al ver al frente estaba un niño que estaba por caer, justo donde yo estaba antes. Se cae y grito con fuerza, de pronto una especie de imagen de un toro se me presenta y caigo al precipicio, caigo con tanta fuerza que aparezco en el cielo cayendo hacia la plaza donde estaban las chicas en fila y los chicos en fila, caí en el medio.
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