UN HOMBRE ME ESTABA SIGUIENDO
Ese día por la mañana tenía que cumplir con mis labores, debía ir a mi oficina para terminar unos encargos, pasé por un hotdog primero y es que me gustan, también compré un café, debo decir que es mi rutina usual de cada mañana, solo que en estos últimos días sentía como si alguien me observara, creía que solo era mi imaginación y no hice caso a mi instinto.
Ya terminando mis encargos salí a almorzar y luego iría a mi casa, cuando buscaba un restaurante cerca vi que un hombre me estaba siguiendo, dudé y pensé, quizá solo es coincidencia, pero no era así.
Entré a un restaurante solo para ver si aquel hombre se iba, me senté al lado de la ventana y llame al mozo para pedir algo de comer, aquel hombre no entró, estaba afuera viéndome disimuladamente, yo viendo de reojo como sacaba un cigarrillo en la acera y veía a todas partes como si estuviera ansioso por que saliera pronto, llevaba un sombrero negro y una gabardina larga del mismo color.
Almorcé, pedí la cuenta y no quería salir del lugar, giré la cabeza para revisar si aún seguía ahí, no lo halle por ningún lado, sentí algo de tranquilidad y a la vez miedo.
Decidí salir e ir a la casa de una amiga, ese día no quería ir a casa, me dirigía a tomar un taxi, este ya estaba estacionado aquí al frente del restaurante, subí y le indiqué a donde ir, el sujeto no me respondió palabra alguna y arrancó, yo tomé mi celular y empecé a escribirle a mi amiga para avisarle que iría a su casa y le contaba que alguien me seguía.
En eso levanto la mirada y veo el espejo retrovisor por casualidad, el conductor estaba viéndome fijamente, yo atine a bajar la mirada y seguir en mi celular, intentando entender que es lo que pasaba.
El conductor se había dado cuenta que sospechaba algo, y bruscamente giro el auto hacia un callejón, me asusté y le dije casi gritando que parara ahora mismo que me bajaría del taxi, el solo frenó de golpe y se bajó del auto, fue a su maletero y saco algo de ahí, yo intente salir pero estaba con seguro, me asuste tanto que cuando quise llamar a emergencia el celular se me cayó, todo fue tan rápido, que el hombre ya había abierto la puerta y me había colocado un pañuelo mojado en la cara, él tenía mucha fuerza, perdí la conciencia rápidamente.
Abri los ojos poco a poco, tenía las manos atadas a la silla en la que estaba, me sentía débil y empecé a gritar de dolor, no entendía que sucedía, vi donde estaban mis piernas y me impacto lo que vi. Aquel hombre me corto los pies, es decir, desde el tobillo, me había vendado ese muñón para evitar que me desangrara, no sé si era la adrenalina, pero a pesar de sentir dolor estaba despierta.
Este taxista era aquel hombre que me seguía. Grité con la poca fuerza que me quedaba, pero nadie escuchaba, empecé a llorar y preguntarle por qué a mí, el hombre entro a la habitación, pero no decía nada, lo vi muy concentrado guardando mis pies en un reciente de vidrio.
Le grité preguntando si quería algo más de mí, que me mate de una vez o me deje ir. El hombre se giró para verme por un momento, luego salió de ahí. Yo intentaba soltarme, tenía las muñecas lastimadas de tanto forcejear, estaba obscuro, apenas una bombilla de vidrio que tambaleaba colgada en el techo, cada segundo era una eternidad, creía que no había salida, pero logré zafar una mano y empecé a desamarrar el nudo de la otra, veía el nudo y luego la puerta rápidamente, mi corazón palpitaba mil veces por segundo, o eso creía, me solté y caí arrodillada al suelo, por obvias razones no podía sostenerme de pie. Empecé a arrastrarme como pude aguantando el dolor, abrí la puerta lentamente viendo si había alguien del otro lado, y solo se sentía una profunda oscuridad, a lo lejos vi una luz atravesando una rendija de otra puerta, asumí que aquella llevaba al exterior, me arrastré cada vez más rápido, tomé la perilla y estaba cerrada, ya no sabía que más hacer, lloré de impotencia y empecé a gritar: _ayuda!!!_ con todas mis fuerzas.
_Amiga eres tú?_ escuché del otro lado, con un poco de esperanzas, ya que antes de soltar el celular en el taxi le había enviado mi ubicación GPS en tiempo real, mi amiga había llamado a la policía. Abrieron la puerta a golpes, vi a mi amiga y policías asombrados y empecé a llorar como un bebe, a gritos mi amiga solo se arrodillo y me abrazó, los policías entraron a buscar al sujeto.
Los paramédicos llegaron y me subieron en una camilla, ya dentro de la ambulancia un policía se me acerca y me indica que aún no encuentran al hombre, que la casa está a nombre de una anciana que hoy en día está viviendo en un asilo, y al parecer alguien vive en precarias condiciones, esa anciana tiene un hijo pero no registra que tienen algún trabajo o use tarjetas de crédito o celulares, y el taxi que está ahí es alquilado y el dueño real no sabe mucho del hombre; pero que seguirán investigando.



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