NO LO CONOCIA
Conocí a alguien, que al parecer llenaba mis expectativas lo cual era muy difícil encontrar, cuando lo veía a los ojos sentía una felicidad interna que no podía expresar con palabras, estaba tranquila. Él tenía el cabello negro brillante los ojos grandes y cafés y una sonrisa que no mostraba tanto.
Un día, hubo una fiesta en un gran lugar, parecía un palacio de esos de edificación antigua con grandes columnas y paredes gruesas, tenía muchas habitaciones en el segundo piso, el evento serio en el primer piso donde había una gran sala muy acogedora, pero con un techo inalcanzable.
Había anochecido y los invitados ya estaban dentro y algunos otros afuera del lugar conversando y apreciando el verdor del patio lleno de árboles y arbustos que rodeaban una gran fuente.
Tomábamos una copa de champagne con mis amigos y en eso subimos al segundo piso para contemplar la belleza de los pasadizos y habitaciones del lugar, como a toda la curiosidad nos embargaba porque jamás habíamos estado en un lugar así.
Pero, siento que toda sensación de tranquilidad desapareció desde el instante donde volteé a ver por una de las ventanas hacia la fuente, que estaba fuera, y vi en la poca luz aquellos ojos grandes y cafés que no me veían con amor sino me daban miedo, ahí estaba él, a quien consideraba el amor de mi vida. No entendía que sucedía, pero solo pensaba en escapar, nunca creí sentir tanto miedo.
Si bien es cierto, siempre andábamos juntos en casa desde que iniciamos nuestra relación formal, ya convivíamos y era porque él me lo pidió insistiendo muchas veces, yo creí que nos amábamos por eso acepté emocionada, así pasamos días felices. Yo empecé a dudar cuando me daba cuenta de que él jamás salía con amigos o tenía reuniones de trabajo con sus compañeros, siempre respete su espacio y creí que él hacia lo mismo conmigo; hasta que, el día previo al gran evento golpeo la mesa con fuerza cuando le dije que saldría con amigos a ese lugar, no comprendía que pasaba, pero jamás pensé que eso le iba a causar una molestia tan grande.
Todo lo sucedido aquel día me dejaba con la duda si estaba haciendo mal en salir sola y con amigos, por eso cuando lo vi por la ventana y vi sus ojos profundos con una mirada fija hacia mí, no dude en correr y pedir ayuda.
Nunca habría pensado que todo lo que pasé con él era solo una ilusión, ya no lo conocía, ya no sentía felicidad, todo el color se había ido y solo quedaban miedos y grises.
Él subía rápidamente por las escaleras dejando a todos desconcertados sin entender quién era, yo corría a esconderme y no sabía qué hacer, mis amigos intentaron confrontarlo para que se calmara, pero nada funcionaba, solo vi como a uno de ellos lo golpeo con lo primero que encontró, la gente gritaba y se escondían, yo solo podía llorar en silencio tras la puerta de una habitación y esperar que no me encuentre.
En eso escuchaba como le decían_ !detente¡_ pero solo se sentían los golpes, había atacado a muchas personas que intentaban detenerlo. Yo me metí dentro de un armario pequeño de madera que la puerta se abría para fuera, solo me senté y vi que no había apagado las luces de la habitación hasta que pude escuchar pasos buscando algo y una sombra que se hacía mucho más grande frente a mí, abrió con una fuerza la puerta del armario y me saco del brazo de un jalón, al estar casi muda me dijo: _mi amor te estaba buscando, aquí estas, sabes que te necesito y no podía quedarme tranquilo al saber que te divertías con otras personas en este lugar_ asustada solo atine a decirle_ cariño aquí estoy_ y lo empecé a besar temblando, creyendo que así se calmaría.
No sé qué le sucedía y cómo podía cambiar de actitudes tan fácilmente, porque solo vi que cerró la puerta de la habitación y empezó a desvestirse. Quede muy impactada al preguntarme en mi mente mientras con los ojos saltones lo veía y dejaba que me besara: _quién es este sujeto?! dios mío_.
Ya se había quitado la camisa que traía y ahora intentaba abrirse los pantalones sin soltarme ni un momento por la cintura, tomo mi cabello y mi cabeza e hizo que me arrodillara, yo solo quería que acabe pronto y no podía hacer otra cosa sino es lo que él quería, estaba en shock. Baje rápidamente y saque su miembro para poder metérmelo a mi boca, parecía que lo disfrutaba cerraba los ojos y solo escuchaba unos gemidos leves.
Por otro lado, las personas de afuera estaba tan preocupadas que llamaron a la policía, estos ya estaban dentro del lugar y ayudaban a los heridos, cuando escuche afuera de la habitación: _ahí dentro la tiene, ayúdenla_, asustada lo vi a los ojos y él a mí, empujándome de un golpe contra la pared, se cerró los pantalones y así, sin nada más encima abrió la puerta, los policías le decían que salga con las manos arriba y que no intentara nada, pero él cerró la puerta rápidamente y me agarro del cabello con una mano y con la otra saco una especie de aguja enorme que me la incrustó en el cuello justo en las cuerdas bucales.
Yo solo abría la boca sin poder hablar y lo veía pidiendo ayuda, pero no me hizo caso y así me saco de la habitación diciendo que nadie le haga nada y que quería irse conmigo, explico que me inyecto un líquido tóxico que me produciría alergia y se me cerrarían las vías respiratorias para así morir sin poder respirar.
Debo decir que aquella aguja larga y gruesa seguía en mi cuello y no podía sacarla. Felizmente me dejo en el suelo arrodillada cuando empezaron a atacarlo, solo veía como se golpeaban entre ellos y poco a poco sentía que tenía como una bola de carne en mi garganta que me impedirá respirar y hablar, alguien se acercó y me arrancó la aguja, intento ayudarme a pararme y caminar hacia afuera.
Ya no lo veía cerca, solo quería salir de ahí, sin poder decir una palabra vi la puerta y no dude en salir...
Wow eso fue impactante
ResponderEliminarSeguí narrando.
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